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EL CIERRE DE NISSAN RECUERDA AL DE DON SIMÓN EN JUMILLA.


El covid-19 no sólo está afectando a la salud y a la economía turística y de consumo, si no que lo hace a una escala sin precedentes. La mala no, pésima, gestión de un gobierno constituido por mediocres sin recursos ni estrategias para controlar la pandemia, hace que los resultados se vean a corto plazo. Y esto es bueno, porque si no lo viéramos hasta unos meses después, sería nefasto.

Un gobierno con las ideas claras, pone al frente a personas con estudios, y no a un filósofo a cargo de la sanidad. Lo mismo hubiera dado que fuera fontanero o albañil, si no sabe poner una tirita. Pero lo peor no es esto, es además poner al frente a personas que afirman que "España es un país especializado en sectores productores de bajo valor añadido como la hostelería, el turismo" o como la ministra de igualdad que afirma que "La economía no debe estar en manos de expertos" Esto no deja de ser una muestra del nivel de nuestro gobierno. 

Siempre miramos el espejo de otros países y ahora las manipuladoras televisiones del régimen, nos aportan noticias de EE UU como que lo están haciendo fatal. Pero eso no es cierto. Trump sabe muy bien lo que se hace. Y sí que hay muertes, pero el confinamiento es nefasto para el empleo,y están tomando medidas, medidas prácticas. Sin embargo en una población mayor que toda Europa son 60.000 las muertes. España sola, supera en porcentaje a los EE UU. Oficialmente llegamos a los 30.000 muertos. Lo que supone un 50%, pero extra oficialmente, son casi 50.000. Lo que supone un 90% sobre Estados Unidos. Estas cifras, naturalmente, el gobierno no las admite, sería reconocer lo mal que lo han hecho. 

Aquí encontrará qué hace el gobierno de USA para afrontar la pandemia. Entre ellas, pagar 1.700 USD/mes a toda aquella persona que ingrese menos de 70.000 USD al año. Ya la han cobrado. 

Y ante este panorama, la industria del automóvil se plantea si seguir en un país dónde ponen impuestos desmesurados al diesel, Donde como veletas al viento se inclinan hacia una falacia del cambio climático, forzando la fabricación masiva de coches eléctricos, sin pararse a pensar de si hay o no mercado, comparándose con USA y China, cuando la realidad es que no hay suficientes recargadores, de que la tecnología no permite una autonomía duradera, donde la electricidad es la más cara del mundo occidental, que se extrae del carbón y se compra a Francia la nuclear por la negación a nuestras propias centrales. Por un ecologismo interesado, financiado por Rockefeller, que se rasga las vestiduras por un plan hidrológico y plantas nucleares, y no suspira por la cantidad de molinillos que usurpan los montes y la contaminación que produce la combustión de gas y carbón. 

Y esta industria decide irse, dejar las plantas y a trabajadores en la calle. Y en lugar de defender una postura coherente y reunirse con la patronal, ¿qué hace el gobierno?, pues manda a los sindicatos a que convoquen una huelga. Los sindicatos de este país, son sanguijuelas que no defienden más que su sueldo e interés. Recuerdo aquella vez cuando hubo una reunión de sindicatos alemanes y españoles. Donde los alemanes abandonaron al enterarse que los españoles cobraban subvenciones. 

En Nissan, aparte del apartheid catalán, se suma una presión fiscal inmensa del gobierno central y una conducta de los sindicatos que obligan a una huelga cuando solo representan al 15% de los trabajadores. Esto para una mentalidad nipona es inconcebible. Y es que en cualquier país civilizado, priman los derechos comunes antes que los particulares. Una huelga en plena crisis es una invitación al cierre. 

Esto ocurrió en Jumilla, cuando J. Carrión trasladó su sede a Madrid, porque los sindicatos forzaron el cierre de la planta. Una  empresa que podría dar trabajo a toda Jumilla. Se fue por que los sindicatos destruyen el empleo. Pero la culpa es nuestra, por hacer caso a personajes de estómagos agradecidos que solo buscan, bajo la bandera del comunismo, la igualdad y toda la parafernalia, la destrucción de la riqueza. ¿Alguien se imagina si hoy tuviésemos a Don Simón en Jumilla? El paro en nuestro pueblo no existiría.  



Ralf B Leepman

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